ME DIRIJO A VOSOTROS
La voluntad de hacer el bien también asegura que un ser humano se acerque a Dios, para que aprenda a conocerlo y someterse a Su voluntad. A cada ser humano se le ha puesta la chispa del amor en el corazón, y es esta chispa la que determina el curso de desarrollo del ser humano, su maduración del alma. Un ser humano puede tener buena voluntad desde su juventud; él puede aportar pruebas para sí mismo y para los demás que está dispuesto a ayudar, si sigue su impulso interior … si se deja guiar por su conciencia. Y también puede, sin duda, llegar muy pronto con seguridad a una cognición espiritual … aprenderá a conocer a Dios y tratar de acercarse a Él y Dios se encontrará con él, porque sabe acerca de la buena voluntad del ser humano.
Y ese es el secreto del amor … El Amor Eterno atrae poderosamente a quienes alimentan la chispa del amor en su interior, a quienes poseen buena voluntad. Y ese ser humano ahora también reconocerá con que amor Dios se inclina hacia él, reconocerá a Dios en todo lo que le rodea, lo que sucede y en todo lo que le concierne personalmente … Se le someterá a Él humildemente y, por propia voluntad hará lo que es la voluntad de Dios: vivirá en el amor y despertará su espíritu … y su alma madurará. Por lo tanto, solo se necesita buena voluntad para alcanzar el propósito terrenal por el cual vive el hombre.
E incluso si al principio no sabe nada al respecto … la cognición le llega por sí sola, porque la chispa del amor se vuelve activa y, por lo tanto, despierta el espíritu en él a la vida. Entonces ha salido del estado inicialmente muerto y él mismo se vuelve activo en la voluntad de Dios. Y dios le encomendará la tarea que esté dispuesto a cumplir, consciente o inconscientemente, pues Dios sabe hasta qué punto la cumplirá y qué capacidades posee para obrar en beneficio en la Tierra. Y el ser humano no opone resistencia, porque su voluntad es buena y se somete completamente a la voluntad de Dios.
Esta devoción a Dios es lo más hermoso en la vida, pues libera al ser humano de toda responsabilidad, le brinda paz interior y alegría y le acerca cada vez más a Dios, Quien a su vez le atrae, nunca lo abandonará y lo protege de todos los ataques del enemigo de su alma. Entonces, le resulta verdaderamente fácil cumplir con su tarea terrenal; no necesitará grandes esfuerzos para ganarse el Reino de los Cielos, porque para él el yugo será suave y su carga ligera, porque es de buena voluntad.
Y su amor por Dios y el prójimo crece día a día, llenándolo constantemente de más fuerza para poder cumplir con todo lo que se le exige, tanto en lo espiritual como en lo terrenal. Entonces habrá entrada en la relación correcta, entonces interactuará con Dios como un niño con su padre, el niño sentirá el amor del padre y caminará por la vida terrenal en paz con Dios … también sabrá que la Tierra no es su verdadera patria, sino que después de su muerte regresará a la casa de su Padre, porque el Padre atrae a Su hijo con Su amor hasta que encuentre el camino de regreso a casa con Él …
Amén